Nuevo paquete de medidas de soberanía tecnológica para reforzar la autonomía digital y la resiliencia de Europa.
La Comisión Europea ha presentado un ambicioso paquete de medidas de soberanía tecnológica con el objetivo de reducir las actuales dependencias estructurales de proveedores externos y fortalecer la resiliencia de la Unión en ámbitos críticos como los semiconductores, la inteligencia artificial (IA), la nube y el código abierto.
Esta iniciativa busca ampliar la capacidad europea para desarrollar y consolidar tecnologías clave, para las empresas, los ciudadanos y las administraciones públicas de la UE, garantizando un ecosistema digital más autónomo y sostenible.
El paquete se vertebra en torno a dos propuestas legislativas principales y estrategias sectoriales específicas:
Reglamento de Chips 2.0: diseñado para reforzar la cadena de suministro de semiconductores en suelo europeo. Entre sus medidas destacan la aceleración de permisos para nuevas instalaciones industriales y el apoyo a proyectos estratégicos de tecnologías de vanguardia, esenciales para el crecimiento del mercado de la IA
Ley de desarrollo de la computación en la nube y la IA: esta norma tiene como meta triplicar la capacidad de los centros de datos en la UE en un plazo de 5 a 7 años. Además, establecerá un marco común para evaluar la soberanía de estas infraestructuras, priorizando la protección de datos sensibles y aplicaciones críticas
Estrategia de código abierto: se posiciona como un pilar de la autonomía digital, impulsando soluciones abiertas en ciberseguridad, nube y semiconductores, además de fomentar su adopción en las administraciones públicas mediante estándares comunes.
Hoja de ruta estratégica para la digitalización y la IA en el sector de la energía: busca integrar la digitalización y la IA para optimizar la gestión eléctrica, mejorar la eficiencia energética y desplegar contadores inteligentes basados en modelos de IA desarrollados íntegramente en Europa.
Actualmente, estas propuestas se encuentran en fase de negociación por parte del Parlamento Europeo y el Consejo de la UE antes de su adopción definitiva.
Con este movimiento, la Comisión reafirma su compromiso de posicionar a Europa como un referente global en soberanía tecnológica e innovación responsable.
