Propuesta de la Comisión Europea para una nueva Ley Europea de Innovación: financiación, crecimiento y escalado dentro de la UE.
La Comisión Europea ha propuesto una nueva Ley Europea de Innovación para facilitar que las ideas desarrolladas en el continente puedan financiarse, crecer y escalar dentro de la Unión Europea.
La medida se integra en la Estrategia de la UE para Empresas Emergentes y en la iniciativa Brújula de la Competitividad para la UE, con el objetivo de superar la fragmentación normativa entre Estados miembros, retener el talento y reforzar la competitividad a largo plazo.
Este paquete de actuaciones impulsa una serie de medidas dirigidas a transformar los activos intangibles y la investigación en crecimiento económico:
Valoración de propiedad intelectual y mercado digital: la iniciativa plantea un marco común de la UE para valorar los derechos de propiedad intelectual de startups y scaleups, además de crear un mercado digital para la compraventa de estos activos y ofrecer apoyo experto para su llegada al mercado.
Movilización de financiación privada: se estima que las medidas sobre propiedad intelectual permitirán ahorrar 35 millones de euros en costes administrativos y movilizar 10.200 millones de euros anuales en financiación adicional mediante capital riesgo y deuda.
Procedimiento común de contratación pública de I+D: la propuesta establece un procedimiento estandarizado para aportar seguridad jurídica y acelerar la comercialización de tecnologías enfocadas en retos sociales como la salud, la educación y la movilidad limpia, facilitando compras conjuntas transfronterizas.
Retorno económico en la compra pública: se estima que las medidas de contratación de I+D supondrán un ahorro estimado de 1.000 millones de euros anuales para los compradores públicos y reportarán beneficios de 25.920 millones de euros al año para las empresas.
Marco común para sandboxes regulatorios: de forma complementaria, se presenta una Recomendación del Consejo para establecer un enfoque europeo unificado sobre sandboxes regulatorios, permitiendo ensayar soluciones tecnológicas en entornos controlados y bajo supervisión.
Con esta propuesta, la Unión Europea busca reducir las barreras de acceso al mercado y garantizar que el conocimiento y la creatividad desarrollados en el continente se conviertan en éxitos comerciales e industriales dentro de sus fronteras.
